Buenos Aires Ciudad En todo estás vos

Un mes puede ser mucho o poco tiempo. Depende de cómo se use. Para enamorarse, por ejemplo, es un lapso más que prudencial. Suficiente para dejarse llevar. Para salir del piloto automático. El truco está en aceptarnos vulnerables. En perderle el miedo a esa intensidad que, aunque no vaya a durar más que lo que dure el calor, no tiene por qué ser menos memorable. Por eso este verano salimos a la Plaza Francia con fiestas, recitales, paseo gastronómico, charlas, ferias de publicaciones, lecturas performáticas, karaoke, clases de verano, torneos de freestyle y más. Amor de verano.
Un mes que te queda para toda la vida.

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