El pobre Plácido tiene que pagar alguna cuota de su frágil furgoneta, herramienta de trabajo. Es Navidad y todo es paz, amor y problemas. Hay una campaña: “Siente a su mesa a un pobre” que desnuda la hipocresía de esa enfermedad llamada “beneficencia”. Y todo se cruza en varios y exquisitos (siempre lo son en Berlanga, el hombre que veía al mundo como un tejido continuo de risa y llanto) planos secuencia. Obra maestra (una de las tantas del director), debería de ser la película navideña definitiva.
Entrada sin cargo para argentinos y residentes. Reservas en Entradas BA. Sujeto a capacidad de sala.
A lo largo de todo el año impulsamos convocatorias abiertas y públicas para invitar a referentes culturales, colectivos, organizaciones, instituciones y artistas a proponer y llevar adelante contenidos culturales y artísticos junto al centro.
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