El Mundial de Suiza de 1954 será siempre recordado por la actuación del genial húngaro Ferenc Puskás (sí, por eso el nombre del premio), que llevó a su selección a la final de aquella copa (entonces Jules Rimet) y porque ese último partido sigue siendo mitológico. Alemania Occidental, tratando de reconstruirse después del desastre de la Segunda Guerra Mundial, llegó a aquel evento en pleno trauma y en plena reconstrucción. Y lo que pasó es parte de la historia grande del deporte.
Entrada sin cargo para argentinos y residentes. Reservas en Entradas BA. Sujeto a capacidad de sala.
A lo largo de todo el año impulsamos convocatorias abiertas y públicas para invitar a referentes culturales, colectivos, organizaciones, instituciones y artistas a proponer y llevar adelante contenidos culturales y artísticos junto al centro.
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