Martín Calcagno
La delicada fragancia del amor - Instalación
Microespacio
Martes 16 de junio al
domingo 12 de julio
¿Quién no ha visto o ha escrito mensajes de amor, odio o displicencia en las cortezas de los árboles? Éstos han sido pizarra de improperios y eternas disculpas de millones de seres humanos, en toda la faz de la tierra.
Los árboles son, desde la antigüedad, el marco alejado para los amantes que buscaban privacidad de sus actos, lo que luego los transformaba automáticamente en sitios secretos para todo tipo de actos. Los amantes marcaban el lugar con sus iniciales y con fechas para lograr dejar una marca-testigo de aquellos mágicos momentos.
Y cuándo no volver sobre ellos para tachar lo antes escrito, frente a una infidelidad.
Es decir, los escritos sobre los árboles se iban actualizando a medida que pasaba el tiempo, en un eterno cambio.


